Hay turistas que recorren el mundo detrás de los eclipses; son los umbráfilos o eclipse hunters.
Hay fans de las montañas rusas que viajan como voluntarios para probar antes que nadie los juegos mecánicos extremos; se los conoce como ACE, por American Coaster Enthusiasts. Y hay otros, más aventureros, que recorren Estados Unidos para quedar lo más cerca posible del ojo de un tornado.
Mientras la gran mayoría procura alejarse de fenómenos naturales como el reciente Irene, un puñado de viajeros destornillados aprovecha la temporada de huracanes para tomarse sus vacaciones y dirigirse al centro mismo de la escena. Como los científicos de la película Twister (1996), con Helen Hunt y compañía, que perseguían las tormentas para estudiar su comportamiento (las tormentas terminaban persiguiéndolos a ellos), pero en este caso los objetivos son de entretenimiento.
La agencia Storm Chasing Adventure Tours propone salir a la caza de tornados en vehículos de persecución con banda ancha móvil, software de radar "y lo más novedoso en equipos de comunicación. Somos capaces de obtener antes que nadie la información crucial, a través de radares de alta definición y gracias a nuestra inversión en tecnología de vanguardia".
La idea surgió tras una década de guiar a equipos de noticias y cineastas que buscan cubrir el paso de las tormentas desde la mejor ubicación posible. "Antes de concretar los tours, el huracán tiene que ser de categoría 2 o superior", explicó Todd Thorn, cuya agencia entra en contacto con los clientes 48 horas antes de que la tormenta esté formada. Ellos deben estar alerta para volar hasta la ciudad más cercana y después continuar por tierra, con el equipo y los guías especializados.
Cada mañana se eligen las áreas donde pueden agravarse las tormentas. Con viento a favor, horas más tarde se pueden observar, a una distancia aproximada de un kilómetro, desde lluvias de granizo gigante hasta los tornados ya formados.
Según Richard Horodner, cazador profesional de huracanes para filmaciones educativas, este tipo de experiencias es demasiado peligrosa para el público común. Para la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), la idea de ir en dirección a los tornados es directamente absurda.
El periodista Warren Faidley oficia de guía en otra agencia especializada, Storm Chasing. Dedicado a temas climáticos, es un veterano en la caza de tornados para CNN, Discovery Channel y National Geographic, entre otros. Y cuenta en su CV con haber sobrevivido a un tornado F5 y un huracán de categoría 5.
Estos curiosos safaris se realizan en El callejón de los tornados (el Tornado Alley), a través de Texas, Oklahoma, Kansas, Minnesota y otros estados del este de Estados Unidos. Cuestan desde 3000 dólares por persona (por tres a cinco días) y se organizan de mayo a julio, aunque este año se extendieron hasta septiembre.
La fuerza de la naturaleza podrá sentirse en el National Hurricane Museum and Science Center, que se construirá en Louisiana. Allí habrá simuladores de huracanes y galería de inmersión 4D para disfrutar de las tormentas, puertas adentro.
Ojo con el teléfono
La policía de El Paso, Texas, arrestó el lunes a un pasajero de Southwest Airlines por encender su teléfono móvil antes de aterrizar y negarse a apagarlo.
Jackie Chan
En Shanghai se anunció la apertura, antes de fin de año, del Museo Jackie Chan, dedicado al maestro de kung fu, cineasta y actor.
Encuentro malayo
Chefs de Kuala Lumpur cocinarán en el Festival Cultural y Gastronómico de Malasia, desde mañana hasta el domingo, en el Sheraton Buenos Aires.